lunes, 18 de septiembre de 2017

Bella ruina

He llevado al menos cuarta parte de mi tiempo pensando en ti, 
pareciera que me refiero a que he estado sufriendo y llorando en la cama, 
pero es todo lo contrario, siento que sonrío más a menudo a la nada. 

He olvidado al menos un 70% de las cosas que hacía junto a ti, 
a penas recuerdo el tono de tu voz y como se sentía sentirme querida por ti,
tampoco logro recordar como era tomarte la mano mientras caminábamos. 

Porque las personas con memoria de pez como yo, no recuerdan que 
conversaciones se tenían cuando estábamos junto a alguien en la cama o en
sitios públicos, no recuerdan como se sentía querer a alguien que fue importante,
sólo la razón que nos hizo escapar de esa vida.



La cosa es así y cuando nos echan con maletas no hay tiempo para voltear,
y todo lo que se hace es correr en dirección recta hasta cansarse sin voltear atrás,
al parar nos damos cuenta que nunca fuimos la persona más destruida ese día.

En medio de la ciudad fuera de la media noche seguía respirando vida,
con múltiples callejones sin salida y personas disfrazadas en la oscuridad
las luces neón con brillantes que me hacían sentir más segura.

Pero de todas maneras te he recordado no tanto cómo un triunfo,
sino como una de esas bellas ruinas que todos un día conocemos.

Brenda Mendieta