sábado, 13 de mayo de 2017

Veneno

PIXART, pinterest.

Una vez quise a alguien, era tan ordinario que lo podría confundir en la multitud. De hecho desconozco porqué me gustó. No tenía nada peculiar, ni era guapa, ni tenía una personalidad sólida. 

Alguien que siempre se recuerda en cada momento crítico de tu vida, por lo decepcionante que fue sin haber esperado nada. Aunque al principio admitía que no esperaba que fuéramos lejos, fue sorprendente saber que todo había acabado. Me costó tiempo razonar aquello.

Fue tan extraño que sentí un vacío enorme sin encontrar un porqué. Era muy infeliz y que hubiese acabado me dejaba más infeliz. Es la sal tirada de mi mesa, el augurio de mis pensamientos, el gran error de mis días, no darme cuenta que la persona ordinaria que yo quería, contenía veneno. 


Brenda Mendieta