martes, 6 de diciembre de 2016

Sobre ayer

Sobre el día de ayer en que te vi,
con costuras suaves y suéter gris,
no fue necesario despedirte y verte ir.

La alarma sonaba tarde para cuando yo desperté.
Te desperté sin querer. 

Una mañana antes desperté y te despedí.
Dos o tres cafés y todas las noches que escribías para ti.

Cerca del árbol de girasoles te contemplé, 
dos estaciones antes de verte llorar.
Yo no quería estar aquí y verte ir. 

Sobre ayer, el día en que te vi junto a mí,
en mis silencios discerní que yo nunca fui,
el hombre que te gustaría ver. 

Brenda Mendieta

sábado, 8 de octubre de 2016

Hortensias rojas y vestido azul


En la disquera puesto un disco del año viejo, 
sepas que aquel vestido rojo no fue para ti,
suena algo que combina mi collar de huesos helados.

Y bien éste cielo avanza tan rápido como yo, 
aunque el sol era agradable no fui hecha para él,
pronto dejó de sonar la disquera cuando hablaste,
creo que allí lo supe.

¿Estás seguro de estar aquí?
No sientas pena en tomar de vuelta el camino y correr,
la ventana sigue con la misma fibra de una membrana,
de un invierno helado que jamás termina por aquí,
ese vestido de azul es suficiente ahora mismo para mí.

En el jardín cultivé algunas hortensias rojas,
decían que yo era un saco de lana color azul,
para éste invierno donde no puedo ver el frío,
he pensado del miedo que me estremece de noche,
¿podré sobrevivir al día?

En la disquera puesto un disco con cariño para ti,
he confeccionado un vestido a la medida para mí,
suena a algo que podría hacerte sonreír cada día.

Esperando que vengas y tan pronto puedas despertarme,
con un suave y leal beso sabor a gloria y conquista,
dejaré la puerta abierta por si acaso llegas y subas hasta mí. 

¿Estás seguro de estar aquí?
La torre y su ventana con un invierno como membrana, 
no tengo idea de cuanto tiempo he permanecido dormida, 
sólo sé que he llegado y me he traído yo hasta aquí,
las hortensias me dijeron que parecía helarme sin sentir, 
junto a mi vestido azul es lo único que necesito,
para mí.



Brenda M.








miércoles, 24 de agosto de 2016

Cuando duermes


Cuando tú duermes, en ese momento finaliza mi día.
Entonces ausente, las estrellas hacen su labor de tomar tu lugar temporalmente,
pero jamás reemplazarte. 

Brenda M.

sábado, 6 de agosto de 2016

Descubrí

Imagen de Bloglovin

Las manecillas que se me habían hecho una tortura,
habían dado por fin con su objetivo principal aquí, 
en el tiempo y lugar que te di para hospedar conmigo, descubrí más de una vez que yo no era para ti.  

En tu enorme y misterioso mundo de discursos amargos, si no fue tu intención, con seguridad pude entender, que jamás pertenecería allí.

Brenda Mendieta.

lunes, 18 de julio de 2016

En alguna parte que ya olvidé



La campana suena en el atardecer,
tu sonrisa como si fuera el sol, 
no terminé las cartas de ayer,
voy corriendo descalza hacia ti, 
donde quedamos la última vez. 

Mi día comienza a las nueve exactas, 
probablemente cuando despiertas tu, 
mi cabello intenta lucir pero es inútil,
voy yendo tarde hacia aquel lugar, 
aquel donde quedamos la ultima vez. 

Miré el reloj y es de noche por aquí, 
jamás olvidaré lo que para ti quise ser, 
quise alcanzarte y muy alto brinqué, 
por lo viejos días que te amé entero, 
decidí ir hacia ese lugar de la otra vez,
en donde quedamos la última vez, 

En alguna parte que ya olvidé.



Brenda Mendieta

martes, 12 de julio de 2016

Hace tanto que no te leo

Honey:


Hace tanto que no te escucho, no te veo, no te leo, no muchas cosas. Los días se me han hecho tan ligeros últimamente, tanto así que me he dado el lujo de pensarte mucho más de lo que me permití hacerlo hace tiempo. Desde que te fuiste frente a mis ojos, desde mi puerta y de mi corazón, sólo has permanecido en una de ellas. No fue de la manera que esperaba que te quedaras. No te puedo dar la razón en muchas cosas ni a mí, pero en una estoy de acuerdo y es el haberte ido. La situación en ese entonces fue una idea devastadora, el perderte de vista, de mí y mi vida, el error preciso para salvarme, sentía un enorme miedo de ese cambio, porque precisamente en ese entonces te amaba como jamás lo hice. Fuiste capaz de lo que yo hubiera querido hacer antes, en un momento donde las cosas a mis ojos tenían remedio y esperanza. Algo que poco a poco se fue marchitando hasta dejarme atada y a la costumbre de siempre discutir y herirnos...

No eramos totalmente distintos, nuestros mundos lo eran, pero hacíamos clic, no perfectamente,  teníamos cosas de que hablar, aunque fueran pocas en común, cosas buenas que las acciones y palabras de cada uno fueron amenorando con rapidez. Pasar la tarde acostados o sentados uno frente al otro hablando sin final sobre un futuro que parecía nuboso pero feliz. Y aunque no pudiera ver un futuro junto a ti muy claro, lo deseaba con toda el alma y lo escribía en mis noches de sueños. Posiblemente no comprendas que irte no fue la peor de las decisiones que has tomado conmigo, pero si la más grata para entender que relevancia tenía yo en tu vida, como jamás tu en la mía. Fue el punto clave para entender aquellas cosas que no comprendí jamás de nosotros. Cuando pensé que mi vida estaba en ruinas, cuando pensé haber hecho las cosas bien y todo estaba mal, en menos de lo que imaginé que tardaría, estaba de nuevo frente al espejo por la mañana, sonriendo sin ti. Entendiendo a pocos pasos de mi camino que fuiste mi mayor fracaso y al mismo tiempo el mejor éxito personal, que sin ti no hubiera entendido lo gratificante de volver a levantarme y confiar. 

Te recordé empezando así, por más lucha que hice, no fue suficiente y hoy recordé mi derrota. Te dejé ir y aunque no hubiese sido el mejor plan que tenía para nosotros, hoy es un gusto dejarlo así, me llevo todo lo que me enseñaste. Tuve agallas como para dejar ir todas las mañanas y noches, todos los días que nos dedicamos a perdernos y recuperarnos, en las luces de una ciudad que nos gritaba el peligro de haber sido sus favoritos. 

De la persona que solías querer, con cariño, yo.


Escrito por Brenda Mendieta

domingo, 19 de junio de 2016

Sintiéndose tan diciembre



Mis manos cálidas puestas en tu corazón, 
parece que la lluvia no cesa de tu pensamiento, 
mi pecho está cubriendo tu otoño temporal. 

Tus manos frías puestas en mi corazón, 
parece que soy yo la lluvia de tu pensar, 
tu pecho mira contra mi dirección. 

La brújula apunta firmemente hacia ti,
el reloj en contra de tu letal indecisión, 
yo siempre de segundo, la primera tu.

Las cortinas cerradas de tu habitación,
la membrana del invierno pegada en ella,
anuncian que en ti está mi definición.


¿Cuando esto podrá cambiar de estación?

Al final de mi libreta tu nombre se esconde, 
 y los verbos y adjetivos se confunden, 
yo esperando primavera, pero no llegas tú.

No ha pasado mucho tiempo, 
pues realmente es Marzo,
sintiéndose tan diciembre hoy.


Brenda Mendieta



lunes, 6 de junio de 2016

La misma persona por la mañana



Tengo dudas: 

¿Estarías dispuesto a permanecer siempre a mi lado? Amanecer todas las mañanas y ser la primera persona que veas en el día, quien duermas por las noches. Desayunar, comer y cenar todas mis comidas y yo las tuyas. Oler mi cuello cada que nos abracemos. Abrazarme cada uno de nuestros días. Tomar de mi mano con el fin de no separarnos y que nada nos separe. Salir al cine, a comer, jugar y platicar conmigo. Al discutir sentarnos y tomar un vaso de vino o refresco, mientras conversamos nuestras diferencias para unirlas de nuevo. Soportar nuestras caídas y mis malos humores. La misma risa para tus oídos, la misma voz cantando para ti cada noche. Los mismos ojos que te verán y te seguirán. Mi cabello despeinado, largo y tal vez corto, en nuestros días especiales brillando para y solo por ti. Besar solo mis labios, acariciar mi espalda y cualquier parte de mí. Hacer el amor solo conmigo. Verme maquillada y desmaquillada. En mis mejores momentos y en los peores. Una familia con un poco de mí y de ti. Esperarnos y confiar que en cada desviación de nuestro camino, el amor que nos tenemos y Dios nos mostrará el camino de vuelta a casa.

Porque yo lo estoy. 




Brenda Mendieta

jueves, 2 de junio de 2016

Déjalo y vuelve a olvidarme



Si susurras mi nombre en la noche, 
abre las cortinas de la ventana, 
una, dos, tres veces susurra mi nombre
después déjalo y vuelve a olvidarme. 

Corre las cortinas que están sucias, 
vuelca el cajón de mis cartas y regalos, 
tíralo por allí u obsequialo a alguien más, 
después déjalo y vuelve a olvidarme. 

Mira ese parque con alegría, 
mira todos los arboles y flores de cerca, 
suspira y mírame en las estrellas, 
después déjalo y vuelve a olvidarme.

No pienses que será de mí, 
mucho menos planees venir  aquí, 
si me extrañas, hazlo así de lejos, 
después déjalo y vuelve a olvidarme. 


Brenda Mendieta





miércoles, 18 de mayo de 2016

Querido David




Querido David: 

Hace mucho que no nos comunicamos. Me ha dado tiempo para pensar en mí. Tu querías vivir juntos y ser infelices para ser felices. Considerarlo un tributo de mi amor por ti, que acepté esa oferta tratando de hacer que funcionara. 

Una amiga me llevó a un lugar asombroso que se llama el Augusteum. Augusto Octaviano lo construyó para poner sus restos. Al llegar los bárbaros arrasaron con él. Augusto el primer gran emperador. ¿Cómo se podía imaginar que un día Roma, que todo su mundo estaría en ruinas?Es uno de los lugares más silenciosos y solitarios de Roma. La ciudad ha crecido a su alrededor durante siglos. Parece una herida preciada, un corazón roto que no quieres soltar porque duele bien. Todos queremos que las cosas sigan igual. Conformarse con vivir infelices, por miedo al cambio, a un derrumbe. Miré éste lugar y todo el caos que ha sufrido, como ha sido adaptado, saqueado, quemado y reconstruido. Me sentí reconfortada. Quizá mi vida no sea tan caótica, pero el mundo lo es. La trampa es encariñarse con una parte de él. 

La ruina es un regalo. La ruina es el camino a la transformación. Aún en esta ciudad eterna, el Augusteum me mostró que hay que estar preparados para oleadas de transformación. Los dos nos merecemos algo mejor que seguir juntos porque tememos a la destrucción si no. 


Comer, rezar amar. 

Brenda Mendieta

sábado, 14 de mayo de 2016

¡Para ya!





Luces muy bien este verano, 
¿decías que yo te opacaba?
tu mi sueño del verano pasado, 
parece que te va de maravilla, 
aun cuando yo no estoy a tu lado.

Tu, la sombra de mis errores, 
el llanto de mi cama, 
la delta de mis temores,
tu ausencia es extraña, 
con tu sueter de estoperoles.

¡Para ya de estropear mi calma!

Luces tan bien este verano, 
pero cariño, no más que cuando yo estaba.

Brenda Mendieta




jueves, 12 de mayo de 2016

Desperté de ti




Despertar y ver azul en las paredes. Cuando abrí los ojos no escuché en ningún lado tu nombre, tal vez sólo parecían pequeños susurros que logran escaparse por la rendija de la ventana. No soy esa persona que buscas en tus pensamientos ahora. Tal vez fui ingenuo/a porque te quería, pero hoy no lo soy. 

Un día me lo quisiste decir, que querías estar lejos de mí, que no me preocupara, porque un día mi amor por ti terminaría de alguna forma, entre comentarios culposos, donde me hundías en una desesperación innecesaria. Entendí cómo es ese día. Dónde tu amor me adormecía en un eterno sueño de muertes y glorias, para apagar mis ganas de vivir de rosa, con un penetrante dolor a dulzura. Con mis nudillos rosados y las rodillas desgastadas, juraba haber dado todo de mí por ti.

Pero fue lo mejor que pudiste hacer y por mí. No malinterpretes, hasta ese día, lo mejor que podía haberme pasado era volver a verte. Pero hoy no y espero que con eso seas feliz, porque yo lo estoy.  



Brenda Mendieta


miércoles, 4 de mayo de 2016

Te vi caminando


Te vi caminando con una sonrisa bien portada desde el corazón, tus ojos miraban hacia todos lados sin mirarme a mi ¡Hey, eso me destrozó! Tomé mi mochila y mis mangas rotas en mi suéter de bolsón, había olvidado mi labial de cereza, pero mi esencia perfumaba de bombón.

Allí, una perfecta simetría, con ángulos inequívocos, volteaste a verme, tus pupilas me apuntaban y yo que aún no podía verte, me deslicé el cabello y mi corazón tan latente. Tal vez no lo entendías, que yo jamás te hablaría, que quizá mi corazón no te lo entregaría, que tendría miedo y te rendirías. Pero me hablaste y todo aquello se iría. Contigo escuché la melodía de la vida.


Brenda Mendieta.




domingo, 1 de mayo de 2016

Quiero quedarme





¿No quieres que me quede?
Y él respondió: No, si me lo preguntas ahora, no quiero. 


Pensé en que es difícil ser quien mira una primavera en un aparente otoño agresivo. Muchas veces decidí quedarme sin importar cuan gris estaba el momento. No me di cuenta que yo era a quien nadie le había pedido quedarse. Tomé lo que necesitaba de la conversación y salí de ese agujero. 


Brenda Mendieta. 


viernes, 15 de abril de 2016

Please, get up the floor


Por favor ven acá arriba. 
¿Porqué no reconocemos que tenemos una relación mala y seguimos de todos modos?
Aceptamos que peleamos mucho, ya casi no hacemos el amor, pero no queremos vivir el uno sin el otro. Así podemos pasar todas nuestras vidas juntos, infelices, pero contentos de no estar separados.

Comer, rezar, amar. 


Brenda Mendieta

domingo, 3 de abril de 2016

Vibración



Soy una soñadora que no es aventurera, volando sobre las nubes, sobre las pecas de tu amor, chispitas, tan pequeñas e individuales que no forman algo entero,  que con alas me puedo escapar. Nací en primavera o en pleno invierno, no fui capaz en mi vida de ser un remedio para la vida, la vida me ampara, me empuja y levanta, me ama y me odia, sobre todo me ama, no como a ti. Ella te ama y te idolatra tanto que le da miedo lastimarte, no creas que yo no. La vida me hizo ser gris, a ti te ha hecho temer a la nada. 

Soy tan colorida que me mezclo y me hago oscura, soy tan mala bromista que doy risa, tan tierna y a la vez tan romántica, tan dura, cruel y desgraciada. No me culpes cariño, la vida me ha hecho así y tu que vas por la vida quejándote de que nadie tiene tacto y mucho menos yo.

La vida es así y un día, cuando el amor te pinte de verdad vestida de rosa, te acordarás de mí, que el amor y la vida es así, lo demás no es real.




Brenda Mendieta











viernes, 1 de abril de 2016

Amar



Para amar a alguien se necesita amor, compromiso, lealtad y paciencia. 
Amar no es desear sentir lo que no se siente, o éste termina desmintiéndose. 
Amar no es sencillo y tampoco es sencillo dejar de amar. 

Cuando amas ninguna canción es merecedora de describirte ni de dedicar,
cuando amas todas las letras son conformistas. 
El cielo no es de color azul, simplemente el cielo es de colores y en la noche amor. 
Cuando amas no organizas un plan de escape para salvarte, 
cuando amas organizas el plan para enfrentar la vida juntos.  

Y si lo haces bien, sabrás que dejar de amar no es cosa de decepciones. 
Es el último recurso.  

Brenda Mendieta.





martes, 29 de marzo de 2016

Extranjería cotidiana.

Cuando era niña y aprendí a leer recuerdo que pensé que era lo más increíble que me había pasado. Leía absolutamente todo lo que caía en mis manos; publicidad, novelas, propaganda, libros y hasta lecturas prohibidas para niños. Me encantaba el spoiler y me adelantaba capítulos enteros en la primaria. Me obsesionaba saber de todo sobre todo y de algún modo pensé que la vida me atraparía por sorpresa y que por arte de magia encontraría mi camino. No fue así. 

Admiro muchísimo a la gente que sabe lo que quiere, que lo descubre y va por ello a lo largo de su vida. Nunca tuve claro que era lo mío o qué era para mi y he estado dando vueltas por ahí. 

Supongo que uno tendría que agradecer al último que dio la vuelta y se perdió en la esquina, a ese que rompió promesas y se fue, esos amores rotos lo hacen a uno preguntarse una vez más sobre la vida. Porque de nuevo estas parada sola, lista para que esas preguntas que haces a un lado cuando eres "feliz" y entonces te golpean de nuevo como un camión. 

Admiro mucho a la gente que sabe lo que quiere porque me imagino que ha de ser muy feliz levantarse en las mañanas mirando una meta, trazando un camino, echando raíces. Y la verdad que yo me la he vivido de un lado a otro desde hace años. Como un extranjero, haciendo amigos de ratos aquí y allá, jugando a la pareja feliz en una ciudad y en otra.

Mirando el techo tratando de dormir, en este cuarto tan mío, en este cuarto que es como mi quinto cuarto. Me he preguntado en esta ciudad tan grande que ahora es mi nuevo hogar y que no sé si acaso lo será por mucho tiempo. Y entonces me llega de no sé dónde, y algunas respuestas, aunque pocas me cruzan. 

He estado amando amores sin ser yo, buscando respuestas en personas equivocadas y matándome de apoco de nostalgia. Y me ha quedado claro, la única constante en mi vida ha sido mi deseo de aprender. Mi único plan es seguir avanzando, seguir aprendiendo y con surte encontrar un lugar que no me haga sentir una forastera. Porque nunca entendemos que para encontrar el amor uno debe verse a sí mismo, y esa... ha sido mi cruz, mi propósito inconcluso, lo que me tendrá vagando un tiempo más. 


Karen Reyes

domingo, 27 de marzo de 2016

Sentir



Hay momentos en los que debes dejar de pensar tanto y poner atención a lo que sientes. Las cosas que pasan o suceden, se pueden solucionar, para saber cuando, necesitas escuchar a tu corazón. Si piensas más que sentir, las cosas las querrás solucionar cuando sea tarde.   

Brenda Mendieta.


sábado, 26 de marzo de 2016

Yo sólo quiero que seas feliz



Aunque te hayas ido,
aunque no comprendas que jamás quise alejarte,
 aunque me heriste como nadie,
Yo sólo quiero que seas feliz. 

Aunque la luna no está,
 aunque las estrellas estén detrás de la lluvia,
 aunque te fuiste de mi cielo,
Yo sólo quiero que seas feliz.

Aunque aun te quiera,
 aunque trato de buscar la vida,
 aunque sé que tu no querrás ser la mía,
Yo sólo quiero que seas feliz. 

Aunque tengas razones,
 de buscar el sol en la noche,
 aunque creas que esto es la eutanasia, 
Yo sólo quiero que seas feliz.

Aunque te quiera a morir, te quiera aquí.
Yo sólo quiero que seas feliz. 

Aunque sea tarde,
 la luna se esconda y el cielo se nuble,
 aunque un día del cielo te baje el eclipse.
Quiero que sepas que si no es conmigo,
 sólo quiero que seas feliz. 



Brenda Mendieta.


viernes, 25 de marzo de 2016

Un día





"Yo nunca necesité de tiempo para saber que te amaba, fue duro para mí. Un día dejé de comparar a todos contigo y simplemente conocí al indicado"

How to be single



Brenda Mendieta.

jueves, 24 de marzo de 2016

No te rindas

Necesito decir para quienes piensan rendirse:
¡NO LO HAGAN!




Quédense hasta el final, si es lo que más desean, si su corazón les pide seguir, si el amor les grita que aún no acaba, quédense, no bajen las manos y se vayan, no se conformen, busquen mil maneras, miren el cielo y encuentren la respuesta, no importa que los pies tiemblen, que el mundo se les va de las manos, si las manos están llenas de clavos. Los golpes de la vida nos enseñan a ser valientes y no a ser cobardes. 

 Aunque las personas te digan que te vez ridículo haciéndolo, aunque no lo creas, saber que estuviste hasta el final, es más gratificante que saber que si hubieras hecho un intento más te hubieras ganado la vida. 

No desistas.


Brenda Mendieta.

martes, 22 de marzo de 2016

Llévala a la luna por mi




Ésta escena es una de las que más me han hecho llorar de una película. Aunque la primera vez que lo vi, estaba con alguien que es muy importante para mí y al verle llorar, me hizo llenar de tremenda felicidad tenerle mis brazos para que llorase. Ahora no tengo contacto con la persona. 

Pero esta película me hizo entender algo en el momento y ahora que pienso muchas cosas, fue uno de los recuerdos más importantes de los que aprendí a amar con todo mi corazón. 

Odiar con nuestras fuerzas momentos que nos hirieron, nos hace olvidar de entristecer. Y el entristecer, nos hace darnos cuenta del valor de muchas cosas. No solo están los momentos felices, los malos son los que nos hacen darnos cuenta de lo mal que hemos hecho las cosas y la necesidad de volver hacerlas bien. Si no fuera por los malos momentos, creo que nunca tendríamos una motivación para ser mejor o mejorar la situación.

La felicidad y el sufrir están ligados, como si fueran uno. Lo que más te hace feliz, tiene el poder de hacerte sentir triste, como todas las cosas que quieres y aceptar una te dará la otra. 

Sea cual sea la razón por la que ya no está esa persona, estas memorias me hacen recordar lo importante de apreciar diferentes emociones con las personas. La felicidad a veces es tan hermosa que viene encapsulada en gotas. El amor que puedes experimentar con la felicidad, es el dolor agudo que sientes cuando algo te importa tanto que sigues de pie luchando. 

O la valentía de dejar ir aquello que no puede ser feliz a tu lado. 


Brenda Mendieta.








jueves, 17 de marzo de 2016

Ya no me gusta dejar las cosas a la suerte



Ya no me gusta dejar las cosas a la suerte. Esperar que el autobús llegue en segundos cuando estoy en la parada. Confiar en que en el examen vendrán ciertos problemas. Mirar al cielo y esperar una estrella fugaz por si acaso pasa. Esperar que el chico que me gusta se de cuenta que quiero una cita. Pensar que las personas que quiero saben que les apoyo. De tener un día libre para sacar a mis mascotas. Tener ánimos para hacer toda la tarea en un día. Que mi profesora no recoja el trabajo, porque lo tengo incompleto. Sonreír. Saltar. Quedarme tirado en medio de la calle y ver que el cielo pasa. Esperar un día para poder ir corriendo hacia lo que me hace feliz y quiero tanto, porque hoy no me creo lo suficiente preparada para tenerlo.

Ya no me gusta dejar las cosas a la suerte.


Brenda Mendieta.


sábado, 12 de marzo de 2016

jueves, 10 de marzo de 2016

Los días sin ti




Los días sin ti, me agobiaron con sus lecciones.
Ayer me equivoqué, ayer me hicieron llorar,
mientras escurrían gotas en la almohada envuelta en luna,
me gritaron que no me amabas.

Las noches de marzo,
las hojas que no pudieron tomar color y no lo harán.
El color verde que jamás desaparecerá de ti
que en lagunas juegas a querer primaverar
sin haber otoñado bien.

El cielo con lluvia o sin lluvia siempre es cielo
eres un diente de león para una tormenta eléctrica
tomando el martillo del mango, la comodidad a tus pies.

Tanto amor te costó irte, y te faltó para quedarte. 

Los días contigo, me enamoraron con sus lecciones.
Ayer hice lo que pude, ayer pude hacerte feliz.
Mientras reía envuelta en tus brazos bajo la luna
me gritaron que no me amabas.

 Las noches de octubre
las hojas que habían tomado color y no lo harán nunca más.
El color verde que jamás desapareció en ti 
que en mis brazos jugabas a permanecer siempre,
que conmigo o sin mí, serías feliz.

Brenda Mendieta.

martes, 8 de marzo de 2016

Soñé



Un día soñé que te perdía, un día soñé que en mi mundo terrenal no estabas a mi lado, desperté asustada y para un gran alivio tenía tus buenos días. Y sólo para confirmar si estarías allí siempre, te pregunté y dijiste "Si, aquí estaré". 

Ayer soñé que te tenía, ayer soñé que en mi mundo terrenal te tenía, desperté enamorada y para una gran caída de la pendiente que iba subiendo, no tenía tus buenos días. Y sólo para confirmar que no estabas, recordé que te te habías ido hace tiempo. 



Brenda Mendieta.