domingo, 19 de junio de 2016

Sintiéndose tan diciembre



Mis manos cálidas puestas en tu corazón, 
parece que la lluvia no cesa de tu pensamiento, 
mi pecho está cubriendo tu otoño temporal. 

Tus manos frías puestas en mi corazón, 
parece que soy yo la lluvia de tu pensar, 
tu pecho mira contra mi dirección. 

La brújula apunta firmemente hacia ti,
el reloj en contra de tu letal indecisión, 
yo siempre de segundo, la primera tu.

Las cortinas cerradas de tu habitación,
la membrana del invierno pegada en ella,
anuncian que en ti está mi definición.


¿Cuando esto podrá cambiar de estación?

Al final de mi libreta tu nombre se esconde, 
 y los verbos y adjetivos se confunden, 
yo esperando primavera, pero no llegas tú.

No ha pasado mucho tiempo, 
pues realmente es Marzo,
sintiéndose tan diciembre hoy.


Brenda Mendieta



lunes, 6 de junio de 2016

La misma persona por la mañana



Tengo dudas: 

¿Estarías dispuesto a permanecer siempre a mi lado? Amanecer todas las mañanas y ser la primera persona que veas en el día, quien duermas por las noches. Desayunar, comer y cenar todas mis comidas y yo las tuyas. Oler mi cuello cada que nos abracemos. Abrazarme cada uno de nuestros días. Tomar de mi mano con el fin de no separarnos y que nada nos separe. Salir al cine, a comer, jugar y platicar conmigo. Al discutir sentarnos y tomar un vaso de vino o refresco, mientras conversamos nuestras diferencias para unirlas de nuevo. Soportar nuestras caídas y mis malos humores. La misma risa para tus oídos, la misma voz cantando para ti cada noche. Los mismos ojos que te verán y te seguirán. Mi cabello despeinado, largo y tal vez corto, en nuestros días especiales brillando para y solo por ti. Besar solo mis labios, acariciar mi espalda y cualquier parte de mí. Hacer el amor solo conmigo. Verme maquillada y desmaquillada. En mis mejores momentos y en los peores. Una familia con un poco de mí y de ti. Esperarnos y confiar que en cada desviación de nuestro camino, el amor que nos tenemos y Dios nos mostrará el camino de vuelta a casa.

Porque yo lo estoy. 




Brenda Mendieta

jueves, 2 de junio de 2016

Déjalo y vuelve a olvidarme



Si susurras mi nombre en la noche, 
abre las cortinas de la ventana, 
una, dos, tres veces susurra mi nombre
después déjalo y vuelve a olvidarme. 

Corre las cortinas que están sucias, 
vuelca el cajón de mis cartas y regalos, 
tíralo por allí u obsequialo a alguien más, 
después déjalo y vuelve a olvidarme. 

Mira ese parque con alegría, 
mira todos los arboles y flores de cerca, 
suspira y mírame en las estrellas, 
después déjalo y vuelve a olvidarme.

No pienses que será de mí, 
mucho menos planees venir  aquí, 
si me extrañas, hazlo así de lejos, 
después déjalo y vuelve a olvidarme. 


Brenda Mendieta