domingo, 19 de junio de 2016

Sintiéndose tan diciembre



Mis manos cálidas puestas en tu corazón, 
parece que la lluvia no cesa de tu pensamiento, 
mi pecho está cubriendo tu otoño temporal. 

Tus manos frías puestas en mi corazón, 
parece que soy yo la lluvia de tu pensar, 
tu pecho mira contra mi dirección. 

La brújula apunta firmemente hacia ti,
el reloj en contra de tu letal indecisión, 
yo siempre de segundo, la primera tu.

Las cortinas cerradas de tu habitación,
la membrana del invierno pegada en ella,
anuncian que en ti está mi definición.


¿Cuando esto podrá cambiar de estación?

Al final de mi libreta tu nombre se esconde, 
 y los verbos y adjetivos se confunden, 
yo esperando primavera, pero no llegas tú.

No ha pasado mucho tiempo, 
pues realmente es Marzo,
sintiéndose tan diciembre hoy.


Brenda Mendieta