martes, 6 de diciembre de 2016

Sobre ayer

Sobre el día de ayer en que te vi,
con costuras suaves y suéter gris,
no fue necesario despedirte y verte ir.

La alarma sonaba tarde para cuando yo desperté.
Te desperté sin querer. 

Una mañana antes desperté y te despedí.
Dos o tres cafés y todas las noches que escribías para ti.

Cerca del árbol de girasoles te contemplé, 
dos estaciones antes de verte llorar.
Yo no quería estar aquí y verte ir. 

Sobre ayer, el día en que te vi junto a mí,
en mis silencios discerní que yo nunca fui,
el hombre que te gustaría ver. 

Brenda Mendieta